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Cervecería La Industria

La Cervecería La Industria es un local mítico de la capital del concejo de Llangréu. Desde hace un tiempo, a parte de bebidas, tiene una interesante carta de Tapas Random, que va variando y adoptando los estilos y temáticas más variopintas. Esta originalidad bien merecía una visita para ver si sus platos son tan apetecibles en la boca como en los carteles de sus menús. Sirven comida Todos los jueves, viernes y sábado en horario de comida y cena y es conveniente una reserva telefónica.


 Empezamos la cena con media ración de cecina de wagyu. Se trata una raza bovina originaria de Japón convertida en delicatessen al transformarla en un "jamón de vaca" de alta calidad. Un gran sabor y la ternura en el paladar son sus puntos fuertes.


cecina de wagyu

Como queríamos compartir todos los platos, elegimos unas albóndigas estilo cheli, guiso de mole y cremoso de patata. Este es uno de esos platos clásicos, pero con un enfoque diferente y original para hacerlos más atractivos.

albóndigas cheli

Seguimos con un escalope, unos de los platos que más nos gustó. Esta versión estaba acompañada de sirope de arce, mostaza y ensalada de patata. Una buena mezcla de ingredientes para acompañar a la carne. Sin duda volveríamos a pedirlo.

el escapole

Terminamos con una doble bratwurst, salsa de chocolate rosa y sriracha, mostaza, cebolla y maíz, sobre pan al vapor. Una versión de un original hot dog con patatas fritas. Un plato bastante contundente para una persona.

le hot dog

PUNTUACIÓN:
  • Comida: 7
  • Calidad/Precio: 7
  • Ubicación: 6
  • Accesibilidad: 7
  • Decoración: 7

Total: 34 ptos.

La oferta hostelera de Sama cambió considerablemente los últimos años, abriendo locales interesantes que bien merecen una visita. Si te quieres acercar por La Industria puedes degustar una cerveza en su interior o su terraza y si vas de jueves a domingo, te recomendamos que te quedes a comer o cenar, sobre todo si te gusta la comida original, diferente y con personalidad. La cuenta fue de 22 euros por comensal, con cerveza, agua y sin postres.

Calle La Industria, 8. Sama de Llangréu
www.cervecerialaindustria.com
985 683 251 - 652 044 498

La Corrá de Vinos

La Corrá de Vinos es una vinotería/restaurante que lleva varios años ofertando un interesante propuesta culinaria en la denominada Calle La Mierda, de La Felguera. Un establecimiento que cobra especial importancia con su menú del día, teniendo una gran afluencia de trabajadores, procedentes, en su mayoría, del cercano polígono de Valnalón. Un día por semana y sin reserva previa, nos acercamos a probar ese menú. Nos tuvimos que sentar en las mesas cercanas a la barra, por que su comedor estaba lleno. De todas formas, estuvimos bastante cómodos y tras decidir los platos que más nos apetecían, empezó a llegar a nuestra mesa la comida. El menú se componía de dos primeros y dos segundos a elegir.

Uno de los primeros fue esta ensalada con una suave y sabrosa salsa alioli. Era un mezcla de ensalada templada y fría, con varios ingredientes crudos y otros pasados por la sartén, a los que añadimos un aliño de vinagre y aceite.

ensalada con alioli

El otro primero era una clásica pero rica menestra de verduras y carne. Un plato bien cocinado que se postulaba como el contrapunto caliente, a la otra opción de primero que suponía la ensalada.

menestra de verduras y carne

En cuanto a los segundos platos, disfrutamos una tosta de carbonara, sobre un crujiente pan que nos recordó a las recetas mediterráneas basadas en el concepto de la pizza. Un plato que se podría haber echado a perder si el pan no hubiera tenido la ternura necesaria para acompañar con éxito a los ingredientes que daban sabor al conjunto. Nos gustó este resultado y nos llamó la atención su poder saciante.

tosta carbonara

Terminamos con el otro segundo del día. Se trataba de pollo frito acompañado de una guarnición de patatas fritas y una ensalada de lechuga y tomates cherry. El pollo no estaba nada grasiento y las patatas estaban bien fritas y con el crujiente justo para que resultaran agradables en la boca.

pollo con patatas fritas

Como punto final y broche dulce a este menú, entre los postres que nos ofertaron, elegimos una chocolate blanco con oreo. Parecía una especie de nata con un sutil sabor a chocolate blanco acompañado por una ralladura de oreo para darle el crujiente necesario para romper la textura en el paladar. Nos llamó la atención la escasa cantidad del postre. Al no empalagar el chocolate, nos quedamos con ganas de ver el vaso mas lleno, aunque sin hambre al final de la comida.

chocolate blanco con oreo


PUNTUACIÓN:
  • Comida: 6
  • Calidad/Precio: 7
  • Ubicación: 5
  • Accesibilidad: 6
  • Decoración: 7
Total: 31 ptos.

Cada menú costó 8'90 €, lo que nos parece un precio bastante asequible. En otras ocasiones probamos varios platos de su carta y salimos bastante satisfechos, sobre todo por la originalidad de los mismos. El local tiene una pequeña terraza exterior en una calle peatonal, la zona de bar con su barra y unas mesas y al fondo, el comedor. Ya comentamos que cabe la posibilidad de no tener sitio a la hora de comer, un día cualquiera por semana, o que haya que esperar por una mesa. La Corrá es un buen sitio para simplemente tomar algo en un ambiente tranquilo, o para dejarse seducir por una carta original y con personalidad.

Julián Duro 28, La Felguera, Llangréu.
984 18 13 69
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Brew Pub Espumeru

Uno de los locales mas emblemáticos de La Felguera (Llangréu), es sin duda el Brew Pub Espumeru, por que ha sabido ir adaptándose a los nuevos tiempos con un cambio tras otro, en ocasiones bastante arriesgados, pero todos ellos muy acertados. Ese recorrido a lo largo de todos los años de su historia lo ha llevado a lo que es hoy. Se trata de una cervecería que elabora su propia cerveza, con una interesante y sencilla cocina, donde las pizzas artesanas se llevan el protagonismo, pero que alberga mucho mas. Dispone de un amplio y acogedor local donde no suele haber problema para lograr una mesa, empezar la velada con unas cervezas artesanales y prolongarla picando algo de su carta. Ese fue nuestro plan, una noche de sábado.

Ojeamos brevemente la carta y empezamos picando unas patatas fritas con salsa perrins. Esta salsa inglesa se elabora con vinagre, melaza, jarabe de maíz, agua, ajíes o pimentón, salsa de soja, tamarindo, anchoas, cebollas, chalotas, vino (ocasionalmente), clavo de olor y ajo. La sensación en la boca recuerda al alioli.

patatas perrins

Las patatas y la cerveza hicieron mas llevadera la espera de las pizzas, que se iban cocinando en un horno de leña ubicado justo en frente de nuestro. La primera en llegar fue una pizza cazurra, elaborada con tomate, mozzarella, cecina de León y queso de cabra.

pizza cazurra

La siguiente pizza elegida se componía de tomate, mozzarella, carne picada de ternera asturiana y pimientos salteados. Las dos pizzas tenían un toque artesanal que las alejaba totalmente de los sabores artificiales de las grandes franquicias del sector.

pizza de ternera asturiana



PUNTUACIÓN:
  • Comida: 7
  • Calidad/Precio: 7
  • Ubicación: 7
  • Accesibilidad: 7
  • Decoración: 8
Total: 36 ptos

Pagamos 29,10 € para tres personas, bebiendo una coca cola y dos cañas de la cerveza artesana Curuxera Brewery que se elabora en el el mismo local. En cuanto a su cocina, podemos degustar recetas que cumplen al 100% su función en una noche de picoteo y que no se suelen encontrar en otros locales de la zona. L'Espumeru es un establecimiento con personalidad propia, que se ha forjado un nombre, ganado a pulso, dentro de la oferta hostelera del Valle del Nalón. Un sitio de esos en los que apetece entrar, que se ha sabido mantener acogedor, genuino y auténtico.

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Julián Duro, 22 Llangréu-La Felguera
985696625

El Buchito

Una celebración especial entre amigos, nos llevó a buscar un buen sitio para cenar, teniendo que escoger entre la variada oferta hostelera de La Felguera. Llegamos al acuerdo de reservar una mesa en El Buchito. La verdad es que ya lo habíamos visitado en otra ocasión pero no pudimos hacer una entrada en el blog y nos parecía que la merecía la pena enseñar sus menús, debido a su clara apuesta por una original cocina.

Su interior no es muy grande, así que conviene reservar mesa, sobre todo si se trata de un fin de semana o festivo. Llegamos pronto por que el ritmo de salida de platos es de los denominados slow food y no queríamos que se nos hiciera muy tarde. Tras acomodarnos en una mesa, nos dejamos asesorar por el personal de El Buchito y de esta manera poder confeccionar un menú con las especialidades de la casa.

el buchito

Para aligerar la espera nos obsequiaron con un chupito de gazpacho con alga nori. Un sorbo suave pero sabroso que nunca habíamos probado con este tipo de acompañamiento marítimo. Casi siempre lo hemos visto combinado con un crujiente pero esta, también era una buena fórmula.

gazpacho

Empezamos la cena con unas anchoas doble 0 con aceite de oliva virgen extra. El doble 0 viene de su talla, siendo esta, la mas grande. Tenían el sabor característico de la anchoa pero suavizado por la calidad del producto, el aceite en el que flotaban tenía un sabor perfecto para terminar con las reservas de pan.

anchoas con aceite de oliva

Seguimos con unas samosas rellenas de pollo al curry con mermelada de mango y gominolas de jengibre. La samosa es una empanadilla de forma triangular, típica de la cocina del sur de Asia (India, Pakistán y Tíbet). El poderoso sabor a curry estaba suavizado en el paladar y no mataba al resto de sabores. El punto de contraste dulce lo ponía una riquísima mermelada de mango y las originales gominolas de jengibre. Otro plato que nunca habíamos probado y que nos agradó tanto por el concepto como por el resultado.

samosas

Después vinieron unos canelones de pasta wantán china rellenos de bonito fresco, pisto y alga wakame con miso blanco, percebe del pobre y salsa tonkatsu. Una mezcla de cocinas del mundo sintetizada en un solo plato. Un interesante experimento muy bien resuelto.

canelones

Terminamos el menú con un original cachopo de ternera asturiana denominación de origen relleno de cecina de Astorga gran reserva, manzana crujiente en compota, queso ahumado con madera de manzano y rebozado con envoltura de panko para evitar que coja tanto aceite. Estaba acompañado de patata crujiente y una cosa que nos sorprendió mucho, una ensaladita para beber. Se trataba de un chupito con un licuado de ensalada en el que se podía distinguir perfectamente en la boca el sabor de la lechuga, la cebolla y el aliño de el aceite y la vinagre. El relleno del cachopo estaba tierno y con un sabor muy acorde a la calidad del plato.

cachopo

Llegó el momento de los postres. Uno de los que pedimos fue un yogur griego acompañado de mermelada de frutos rojos y crumble de galleta. Tres texturas y tres sabores complementarios, el dulce, el agrio y la textura crujiente del crumble de galleta.

yogur griego

Continuamos con un clásico coulant de chocolate, con el tradicional chocolate derretido en su interior, acompañado de un rico helado de mango para cambiar sabores y temperaturas, haciendo el postre mucho mas completo e interesante.

coulant de chocolate

Y para finalizar, también probamos un delicioso helado de avellana con un crujiente tipo barquillo a modo de decoración, que para nuestro gusto era excesivo. El helado tenía el sabor artesano que esperábamos para dar fin a esta interesante comida.

helado de avellana

Puntuación:
  • Comida: 7
  • Calidad/Precio: 7
  • Ubicación: 6
  • Accesibilidad: 7
  • Decoración: 7
Total: 34 ptos.

A parte de la gran compañía de esta cena y el gran motivo de la celebración que se llevó a cabo, la comida de El Buchito fue el tercer pilar indispensable para que la velada fuera todo un éxito. El personal del establecimiento estuvo muy atento y agradable, ayudándonos tanto en la elección de los platos como en la cantidad de los mismos. Esta vinoteca tiene una amplia terraza exterior situada en el Parque Pinín de La Felguera donde es muy recomendable alargar un buen vermú que termine en una estupenda y original comida. La cuenta fue de 30€ por comensal. La cena estuvo regada por una botella de rioja crianza.

El nombre de El Buchito siempre aparece entre los galardonados de los concursos de pinchos de la zona y creemos que dentro de los restaurantes del Valle del Nalón, merece una visita sin dudarlo.

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Dibujante Falo, s/n, La Felguera, Llangréu
984182669

Casa de Comidas Enedino

Varias referencias positivas nos pusieron tras la pista de la Casa de Comidas Enedino, situada en Lada (Llangréu). Este establecimiento lleva sirviendo comidas desde 1955, siendo famoso por sus callos caseros. Aunque ha cambiado de propietarios en todos estos años, la calidad de su cocina tradicional continúa intacta. Reservamos mesa por teléfono para probar un menú especial con motivo de unas fiestas patronales, dejamos pendiente para otra ocasión su menú vegano. El local tiene la típica distribución con la barra a la derecha, mesas delante y un comedor al fondo donde nos sentamos. La reserva fue totalmente necesaria por que ese día había bastante gente comiendo.

Tras ofrecernos varios primeros y varios segundo a elegir, todos los comensales nos decantamos por el mismo plato para iniciar la comida, un arroz caldoso con mejillones, gambas y almejas en un fumet de pescado. Un gran comienzo del que dimos buena cuenta, dejando el recipiente casi vacío.

arroz caldoso de marisco

Entre los segundos pudimos probar un lenguao relleno de marisco en salsa marinera. Un plato contundente, fácil de comer, que venía acompañado de unas patatas impregnadas en la salsa marinera que eran una delicia.

lenguao relleno

El único plato de carne que elegimos fue un secreto ibérico con una clásica guarnición de patatas fritas y pimientos rojos. La carne estaba rica, pero quizá fue el plato que menos nos llamó la atención por lo clásico de su presentación.

secreto ibérico

Por último, otro gran acierto fue una lubina a la espalda, preparada al nivel del mejor bar marinero de la costa cantábrica, exceptuando su precio, que era sensiblemente menor. Venía acompañada de una ensalada de lechuga con reducción de módena y patatas fritas.

lubina a la espalda

Entre los diversos postres caseros que nos ofertaron, los que apostaron por un final de comida mas ligero, probaron una fresca y digestiva brocheta de melón con sandía.

brocheta de melón y sandía

Los que no tuvieron miedo a la suma de calorías, disfrutaron una copa de tres chocolates, al estilo de la clásica tarta casera con el mismo nombre.

copa de tres chocolates

PUNTUACIÓN:
  • Comida: 7
  • Calidad/Precio:8
  • Ubicación: 4
  • Accesibilidad:6
  • Decoración: 4
Total: 29 ptos


Si se busca un restaurante, donde poder disfrutar de la tradicional cocina de toda la vida sin perder el gusto por la calidad en los ingredientes ni la paciencia de los fogones bien entendidos, la Casa de Comidas Enedino es el lugar perfecto para disfrutar una buena comida a un precio muy razonable. Su menú vegano es un plus para poder compartir mesa con las amistades que abrazan esa tendencia. Otro de sus puntos fuertes son los platos cocinados en cocina de carbón. Este menú especial tenía un precio cerrado de 15€ por comensal, con bebida, postre y cafés. La atención en todo momento fue correcta y cercana. Un sitio para guardar en la agenda, pendiente de próximas visitas.

calle Castañeu 38
Lada - Langreo

Calle Castañéu 38,
Lada, Llangréu.
985692204
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Mapa
calle Castañeu 38
Lada - Langreo
calle Castañeu 38
Lada - Langreo

El Cucharón de Amada

Una celebración con amigos nos llevó a conocer El Cucharón de Amada, un restaurante de Lada, en el concejo de Llangréu del que nunca habíamos oído hablar. Los días previos a su visita nos comentaron que era un establecimiento donde se podía degustar comida casera tradicional asturiana. Tras haber reservado una mesa con unos días de antelación, nos acercamos un domingo para poder conocer su cocina y compartirla con vosotros.

El Restaurante está situado en la carretera general de Lada, justo al lado de la iglesia y en frente de la mítica fuente del güevu. Se compone de una zona de bar con la barra a la izquierda, unas mesas y un pequeño comedor al fondo en otra habitación. Nosotros nos sentamos en el comedor, menos ruidoso y más tranquilo.

el cucharon de amada

Tras tomarnos nota y una corta espera, empezamos la comida con unos mejillones a la marinera, cocinados al estilo casero. La salsa estaba tan sabrosa que bien merecía acompañar a un buen arroz. La verdad es que daba pena dejarla en el plato. Los mejillones fueron los únicos representantes del mar en nuestro menú.

mejillones a la marinera

Continuamos con un plato mas contundente, picadillo con huevos fritos de casa sobre una cama de patatas fritas. Se notaba en la calidad de los ingredientes el origen casero, sobre todo en los huevos. Este plato es un valor seguro en un chigre tradicional asturiano, uno de esos lujos que se hay que dar de vez en cuando.

picadillo con patatas y huevos fritos

Para mitigar el aporte calórico y poner el contrapunto al menú, probamos también una ensalada mixta. No es la primera vez que disfrutamos una sencilla ensalada en este tipo de restaurantes tradicionales. Los ingredientes de la ensalada eran de alta calidad, dando la sensación que estaban sacados de una huerta cercana.


ensalada

Terminamos con un adobo con patatas fritas. Este plato siguió la línea de los anteriores, aunque, quizás fue el que menos nos llamó la atención por que hubiéramos necesitado un punto mas de ternura.  En este punto de la comida no había ningún atisbo del hambre con el que cruzamos la puerta del restaurante.

adobo con patatas fritas

Aunque ya no podíamos comer mas, simplemente con sentir el nombre de los postres caseros disponibles fue suficiente para convencernos que la comida todavía no había terminado. Uno de los que escogimos fue un tradicional frixuelu con chocolate.

frixuelu con chocolate

También probamos la mítica tarta de queso casera con la que cerramos la comida de ese día. En ese momento solo nos apetecía un buen paseo para bajar la fartura.

tarta de queso


  • Comida: 6
  • Calidad/Precio:6
  • Ubicación: 5
  • Accesibilidad: 6
  • Decoración: 4
Total: 27 ptos.





Peña L’Agua (Pampiedra)

Uno de los restaurantes con mas nombre en los últimos años, dentro del concejo de Llangréu es Peña L’Agua, situado en la localidad de Pampiedra. Se trata de un hotel rural con restaurante, que posee un buen comedor y una hermosa terraza exterior desde donde poder disfrutar los días calurosos. Una invitación nos llevó a sentarnos a la mesa de este restaurante por primera vez.

peña l’agua

Justo en la estancia que hay tras su puerta, disfrutamos de un breve vermú, mientras llegaban el resto de comensales. Una vez reunidos todos, subimos las escaleras hasta el comedor. Empezamos el menú con una crema de boletus presentada en un vaso de chupito a modo de aperitivo. La crema tenía un sabor suave pero fácilmente identificable. Una buena forma de empezar a entonar el paladar.

crema de boletus

Llegaron los entrantes, a modo de pan con tomate. Unas rebanadas de pan acompañadas con tomate rallado y aceite de oliva.

pan con tomate

Para acompañar el pan con tomate, nos sirvieron un plato de jamón de buena calidad. Lo suficientemente tierno y sabroso como para poder confeccionar y disfrutar nuestras propias tostas.

jamón

La alternativa al jamón fue un plato de cecina. La cecina tenía la misma línea de calidad del jamón. Un buen producto que ayudó a que los platos se vaciaran con facilidad antes de la llegada de las raciones principales.

cecina

Terminamos los entrantes con unos calamares de potera acompañados de limón y un poco de romero. Posiblemente fue el plato que menos nos llamó la atención de toda la comida.

 
calamares de potera

Llegó el turno de los platos que se iban a llevar el gran protagonismo de la comida. Uno de ellos fue un solomillo de buey con salsa de boletus y chips de colores. Una combinación de ingredientes clásica, bien resuelta y con una agradable presentación.

solomillo de buey

También llegó a nuestra mesa una ración de pixín negro braseado en salsa de oricios. Otro plato cocinado con la sabiduría suficiente como para hacer disfrutar al comensal.

pixín negro

El último fue una merluza del cantábrico en costra de cítricos y verduritas glaseadas. Bajo esta original presentación descubrimos unas piezas de merluza que por su sabor y textura parecía fresca, con una especie de mayonesa de cítricos formando una cubierta superior. El acompañamiento a base de verduras glaseadas no podía ser mas acertado para mantener la ligereza del plato.

merluza del cantábrico

A estas alturas de la comida el cuerpo nos pedía cerrar el menú con algún postre de calidad y habíamos oído que los postres de este restaurante merecían la pena. Pedimos una tabla de quesos asturianos, variedad y sabor en porciones de queso de alta calidad, acompañadas con tacos de dulce de manzana.

tabla de quesos asturianos

Otro postre fue una mousse de chocolate blanco con mango y unas bolas de nata que tenían un sabor y una textura deliciosas. Habíamos probado algo parecido en la visita al EGB Gastrochenta, pero separado por sabores. En esta ocasión estaba unido en una sola capa. Fue un contundente punto final a la comida.

mousse de mango con chocolate blanco

PUNTUACIÓN:
  • Comida: 7
  • Calidad/Precio: 7
  • Ubicación: 7
  • Accesibilidad: 6
  • Decoración: 7
Total: 34 ptos

No tenemos datos sobre el precio de lo que consumimos por que fuimos con una invitación. La relación calidad precio la puntuamos en base a los precios que pudimos ojear en la carta. Pensamos que Peña L’Agua es un establecimiento con personalidad propia con una oferta muy completa, dentro de La Cuenca del Nalón, que merece la pena ser visitado, por sus instalaciones y por su variada cocina. Teniendo en cuenta las fechas en las que estamos, es un buen lugar para organizar una tradicional cena navideña.

Fuimos un día por semana previa reserva y al  no haber muchas mesas ocupadas, había un ambiente de tranquilidad muy agradable que reinaba en todo el comedor.

Pampiedra s/n, Llangréu.
www.penalagua.com
985694555
info@penalagua.com
Mapa

La Teyera

La Teyera se encuentra entre Santo Emiliano (Santumianu) y El Cau. Accediendo al alto de Santumianu desde la vertiente Llangreana, tenemos que desviarnos a la izquierda nada mas coronar, a través de una carretera que nos llevará hasta La Teyera.

Tras una reserva telefónica nos acercamos para probar su cocina tradicional asturiana. El restaurante se compone de una pequeña terraza, la zona de bar con unas mesas delante de la barra y un comedor en el piso de arriba. Después de sentarnos en nuestra mesa y elegir el menú, nos trajeron una tapa de un sabroso chorizo casero que recibimos con la alegría que nos contagiaba el hambre que a esas horas ya teníamos. El chorizo tenía ese punto de picante no apto para todos los públicos, pero que dejaba claro su genuino origen casero.

chorizo

Los callos era una de los platos que llevábamos apuntados como imprescindibles dentro de su carta. Muchas veces oímos el comentario de que es importante tener un chigre de confianza donde poder comer los callos con total tranquilidad sin perder un ápice de calidad. En La Teyera se pueden disfrutar unos callos caseros cocinados con toda la garantía de la cocina tradicional asturiana. Para acompañar los callos pedimos unas patatas fritas.

callos

Otro plato de cuchara que pudimos probar fue la clásica fabada asturiana. Una abundante ración de fabada como la que se podría comer en la cocina de cualquier güelita asturiana, que para nosotros es el objetivo máximo al que puede aspirar una fabada.

fabada asturiana

Uno de los segundos fue una carrillera de ternera con patatas fritas y pimientos. Una carne tierna, con un buen sabor, todo ello derivado de una buena forma de preparación.

carrillera de ternera

El cabritu siguió la línea de la carrillera. Carne de calidad con un acompañamiento simple pero efectivo. En esta ocasión no había ensalada, pero nos consta que la calidad de los ingredientes hace de su ensalada un plato perfecto para acompañar la carne.

cabritu

El último plato que probamos fue un rollo de bonito. Piezas de bonito recubiertas de una sabrosa salsa y acompañadas con las mismas patatas que los platos anteriores. El bonito no estaba nada seco, en parte gracias a la salsa.

rollo de bonito

Para terminar, una pareja de frixuelos por comensal, al mas puro estilo tradicional, sin innovaciones. Una receta que es difícil encontrar entre los postres de los restaurantes de hoy en día.

frixuelos

PUNTUACIÓN:
  • Comida:7
  • Calidad/Precio: 8
  • Ubicación: 6
  • Accesibilidad: 6
  • Decoración: 5
Total: 32 ptos

Acercarse al Bar de La Teyera y sentarse en una de sus mesas a comer es lo más aproximado a hacerlo en casa de un familiar, de los de antes, de los que sabían preparar recetas tradicionales con los mejores productos. Recetas de las que nunca fallan por que llevan muchos años de perfeccionamiento a sus espaldas. El total a pagar fue de 20 euros por cabeza, con postres y cafés.

La Teyera, Langreo.
985674202