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La Taberna del Piano

En esta ocasión, una reunión entre amigos nos llevó a programar una comida en Xixón, donde nos dejamos aconsejar en la elección del restaurante. Esta ciudad en el mes de agosto, tiene su población aumentada por el turismo estival y los bares situados en determinadas zonas, como es la primera línea de playa, tienen una masificación especial.

 Según su página web, La Taberna del Piano es realmente un restaurante-horno-asador, que de taberna sólo toma el nombre. Fue fundada por el actual propietario, José María Moirón González, el 6 de Agosto de 1990. Es famosa por las vistas de la bahía de la playa de San Lorenzo, tanto desde el comedor, en la primera planta, como desde la planta baja-bar. En la primera planta, tiene aire acondicionado y una amplia cabida para 70 comensales; en la planta baja-bar caben treinta comensales. La cocina, regida por María Teresa Sanz, esposa del propietario, tiene todos los platos típicos de Asturias, menú del día y destacan dos especialidades, que se sirven por encargo: Lechazo de Castilla y Cochinillo.

comedor con vistas a san lorenzo

 Durante la espera en la zona de la barra,, que amenizamos tomando unas cañas, pudimos comprobar la gran afluencia que tiene el establecimiento, con un toque turístico justificado por su envidiable ubicación.

Subimos al comedor y echamos un vistazo a su completa carta y al menú del día. Elegimos un menú personalizado con una serie de platos para compartir. Como en nuestra mesa había una compañera de tierras sureñas, empezamos con una tabla de quesos asturianos acompañados de dulce de manzana, nueces y uvas pasas. Un clásico de la gastronomía asturiana que nos permitió presumir de ser la mancha quesera más grande de Europa.

 tabla de quesos asturianos

Seguimos con una clásica ensalada templada. Uno de esos platos que salen rápido de la cocina para que la espera de los platos principales no se haga tan tediosa.

ensalada templada

A esto les siguió una ración de chipirones encebollados. Una de las propuestas que más nos gustó de la comida. Unos tiernos chipirones cocinados con una salsa muy sabrosa donde la cebolla era la protagonista. En conjunto era un plato con un sabor potente y agradable.

chipirones encebollados

No podía faltar el cachopo como estandarte de la comida asturiana, aunque nosotr@s no somos mucho de tener este plato como símbolo tradicional. Este venía acompañado de patatas fritas y unos pimientos de Padrón. Escogimos un relleno de cecina y queso de cabra, lo que hizo de este cachopo un plato muy contundente y extremadamente saciante.

cachopo de cecina y queso de cabra

Para terminar el menú, elegimos unos escalopines a la pimienta acompañados de patatas fritas. Carne tierna bañada en una deliciosa salsa de nata y pimienta. Un clásico que si la ternura de la carne lo permite, pocas veces suele fallar.

escalopines a la pimienta

Aunque no había mucho rastro del hambre con el que llegamos al restaurante, a estas alturas de la comida, aún había sitio para un final dulce en forma de postre. Entre los elegidos estuvo una tradicional tarta de queso.

tarta de queso

Y también una mousse de chocolate casera que dio por finalizada nuestra comida en La Taberna del Piano.

mousse de chocolate

PUNTUACIÓN:
  • Comida: 6
  • Calidad/Precio: 6
  • Ubicación: 9
  • Accesibilidad: 7
  • Decoración: 6
Total: 34 ptos.

Este restaurante es uno de los locales emblemáticos de la ciudad de Xixón. Quizá en invierno sin tanta gente, su visita sea más tranquila. De todas formas, tuvimos la ocasión de hacernos una idea de su propuesta culinaria. Su ubicación y sus vistas a la playa de San Lorenzo son dos de sus mayores atractivos. La cuenta final fue de 111 euros para 5 personas.

Calle Cabrales, 12.
Tfn. 985 34 22 57 / 985 34 50 85
Móvil. 667 57 47 13
restaurante@latabernadelpiano.es
www.latabernadelpiano.es

Crocante

Desde diferentes sitios nos había llegado la recomendación de la visita a este restaurante y cuando varias personas se ponen de acuerdo en una crítica positiva hacia un sitio, habitualmente, suelen acertar. En una mañana de jueves, nos acercamos hasta Cimavilla buscando su localización y al llegar, preguntamos por una mesa para comer, sin haber realizado una reserva previa. En la planta de abajo, nos dejaron echar un ojo a la carta, advirtiéndonos que era un restaurante diferente al resto que había en el barrio. No sabemos si nos vieron cara de turistas buscando una sidrería, pero precisamente un sitio diferente, era lo que buscábamos. Subimos al comedor de la parte de arriba y nos sentamos en nuestra mesa para decidir el menú que íbamos a degustar.

crocante

Empezamos con una original ensalada de burrata, espinaca y pistacho. La burrata es un queso fresco de leche de vaca, de pasta hilada y de forma redonda, con un aspecto exterior similar al de la mozzarella en forma de bolsa con el característico cierre apical. En el interior, la textura es mucho más suave y filamentosa, similar al queso manteca. La mezcla de lechuga, frutos secos, fruta, cebolla y el queso, daba como resultado una ensalada contundente, con un sabor delicioso. Para los amantes de las ensaladas como nosotros, es una muy buena elección.

ensalada de burrata, espinaca y pistacho

Dentro de los platos acuáticos, como reza su carta, nos decantamos por unas zamburiñas, tiernas y sabrosas, presentadas en su propia concha y acompañadas de una muselina de ajo y sal maldon. Otro acierto absoluto, nos pareció una delicia de plato.

zamburiñas y muselina de ajo

Entre los platos terrícolas, pedimos la presa de bellota y coulis de mango. Un coulis​​ es un jugo concentrado de alimentos obtenido filtrando un puré con un colador fino o un colador chino. Puede ser de verduras o frutas, carnes o pescado. La carne estaba lo suficientemente tierna y sabrosa para continuar con la calidad de los platos anteriores.

presa de bellota y coulis de mango

El plato anterior venía acompañada de unas patatas fritas en gajos, bien cocinadas, que formaban un acompañamiento clásico pero efectivo, para acompañar a la carne en nuestros paladares.

patatas fritas

Para rematar, entre los postres que nos ofrecieron, elegimos una tarta de yogur y maracuyá. Una receta suave en boca, que jugaba principalmente con el contraste del ácido del yogur y el dulce de la fruta, y con la textura cremosa de su parte superior y el bizcocho de la inferior.

tarta de yogur y maracuyá

Puntuación:
  • Comida: 8
  • Calidad/Precio: 6
  • Ubicación: 7
  • Accesibilidad: 7
  • Decoración: 7
Total: 35 ptos.

La cuenta fue de 64'40€ para dos personas, acompañando la comida con agua, un postre y la invitación a un café. En términos generales, salimos contentos del Crocante, porque disfrutamos de una buena comida diferente a las habituales. Hace muchos años ya visitamos ese mismo local. En aquella época era un restaurante vegetariano. Todavía hoy, se puede ver un cartel en forma de tomate colgando de su fachada.

Calle Rosario, 7

Casa Dulce

Posiblemente el mejor pulpo de Gijón/Xixón se come en Casa Dulce. Este restaurante está situado en el gijonés barrio de Jove, cerca del puerto de El Musel, rodeado de un ambiente industrial y con una fachada y aspecto exterior que no hace presagiar los tesoros que alberga su cocina. El plato con mayor fama de este restaurante es el pulpo amariscado y esa fue la principal razón de nuestra visita. Hay que reservar con un día de antelación la elaboración de esta receta, para que puedan asegurar la frescura del pulpo recién pescado.

Tras pasar su puerta exterior, al pie de la carretera, se accede directamente a la zona de bar, con la típica barra a la izquierda, seguida del comedor, con una gran ventana que deja ver su cocina al fondo. Nos identificamos en base a la reserva hecha y nos acompañaron a una mesa. El comedor estaba lleno de trabajadores de la zona degustando el menú del día.

casa dulce

Al haber encargado el plato con anterioridad, solo tuvimos que escoger la bebida. Mientras llegaba la verdadera comida, nos pusieron un plato con jamón serrano y una especie de salpicón de marisco delicioso. No es el mejor jamón que hemos probado, pero el plato sirvió para aliviar la espera.

salpicón de marisco con jamón

Y por fin llegó la joya de la corona. Una gran cazuela humeante que en teoría era para dos comensales, pero de la que hubieran podido comer tranquilamente cuatro o incluso cinco. En una espesa y super sabrosa salsa, nadaban unos pimientos rojos, patatas, el pulpo, langostinos, almejas, trozos de centollo y andariques. No se si nos dejamos algún ingrediente pero la unión de todos ellos formaba un gran plato, con un sabor excelente y una ternura que solo podía dar la frescura de los ingredientes. Como era de esperar, entre dos personas solo pudimos comer la mitad de la cazuela. El camarero nos propuso, sin haber preguntado nosotros, guardar la otra mitad para que la pudiéramos llevar a nuestra casa. No hacen este plato para menos de dos raciones pero al poder llevar el sobrante no es ningún problema.

pulpo amariscado

para terminar la comida y con una gran fartura, nos dejamos seducir por un clásico requesón con miel, para cambiar el sabor del paladar y salir del restaurante con el cinturón desabrochado.

requesón con miel

PUNTUACIÓN:
  • Comida: 7
  • Calidad/Precio: 6
  • Ubicación: 5
  • Accesibilidad: 6
  • Decoración: 4
Total: 28 ptos


Casa Dulce es un clásico dentro de la oferta gastronómica de la capital de la costa verde, que no ha perdido ni interés ni calidad con el paso de los años. Como dato curioso, nos fijamos en que había 7 pequeñas e inquietantes banderas franquistas de papel, rodeando el cartel que señaliza el extintor. El trato fue cercano y correcto y el ambiente fue el típico que se puede encontrar en un restaurante cercano a un entorno industrial, un día por semana.La cuenta fue de 87,80€ con una botella de agua grande, un postre y un café.

Avenida Eduardo Castro 143 
Camino de Monteviento, 942, Xixón.
985 32 10 42

Verdeando Fest

Verdeando Fest es un festival eco/bio centrado en productos para veganos, crudiveganos, vegetarianos e intolerantes al gluten. Este 2017 celebra su segunda edición, en un entorno perfecto para un evento de este tipo, el Museo del pueblo de Asturias durante los días 12, 13 y 14 de Mayo. Se trata de un evento centrado en el lado saludable de la vida y pensado para la familia y las mascotas.

A parte de las diversas actividades que va a haber durante todo el fin de semana, hay una especie de mercadillo y varios food trucks donde poder probar diferentes recetas saludables.

verdeando fest

No pudimos dejar pasar la oportunidad de pedir comida en estas cocinas ambulantes que están tan de moda y disfrutarla de una forma diferente a lo que estamos acostumbrados en los restaurantes que solemos visitar. Empezamos acercándonos al Hanna Caravan donde hicimos dos elecciones libres de gluten y carne. Nos gustó el detalle de ponerse unos guantes a la hora de manipular el dinero.

hanna caravan

Empezamos la comida con un llamativo bowl de alubias rojas y blancas, lentejas, garbanzos, pimiento rojo y verde, cebolla roja y lechuga. Fue el plato mas contundente que comimos, de lo mejor para quitar el hambre con una mezcla de legumbres saludables. Un plato fresco, que se comía con facilidad gracias a la proporción justa de la mezcla de sus ingredientes que le daba un toque de ensalada. El bowl tenía un precio de 5 euros.

bowl

El segundo plato del Hanna Caravan fue un hummus de paté de garbanzo con bastones de zanahoria y sésamo. El hummus tenía muy buen sabor, y las zanahorias aportaban el cambio de textura necesario en la boca. Pagamos 4 euros por este plato.

hummus

También probamos la comida de La Pavoneta Gourmet, donde se podían encontrar recetas con la carne de pavo como elemento principal, sin gluten.

la pavoneta gourmet

Elegimos un pavirroll, un wrap al grill relleno del asado pavoneta a base de carne de pavo, ensalada agridulce y salsa de mostaza y miel. La masa del wrap tenía un sabor y textura en la boca que acompañaba perfectamente al relleno sin restarle protagonismo. Tenía un precio de 7'5 euros.

pavirroll

Para terminar y también de La Pavoneta Gourmet, probamos unos crujientes de pechuga de pavo fresca macerada en cítricos con una cobertura de semillas. Venía acompañado de una patata enroscada, crujiente, frita en aceite de oliva y una salsa de mostaza y miel deliciosa. Con recetas como esta, seguro que no hay niños que se resistan a comer carne. El sabor y la ternura de los crujientes eran sus grandes puntos a favor. Tenía un precio de 7 euros.

crujientes

Si te gusta el mundo bio, ecológico y la cocina healthy libre de alérgenos, Verdeando Fest es tu festival. Un evento para disfrutar con toda la familia donde las mascotas son bienvenidas, con puntos de agua y comida especiales para ellas. Comida, música, talleres, charlas y diferentes eventos hacen de este festival multidisciplinar el plan perfecto para este fin de semana donde, por encima de todo destaca el ambiente de respeto y las ganas de disfrutar de la vida sana.

verdeandofest.es
hola@verdeandofest.es
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Pizcas de Sal

Un compañero de trabajo nos recomendó la visita al restaurante Pizcas de Sal, situado en la calle Ruperto Velasco 4, de Xixón. Un domingo de marzo nos acercamos a conocer su cocina previa reserva telefónica. El local consta de dos niveles, en el superior está la barra y varias mesas. Al inferior se accede por unas escaleras a otro comedor. Amablemente nos acompañaron a nuestra ubicación y nos ofertaron la carta.

 terraza del pizcas de sal

Empezamos con unos emberzadinos de centollu, que sirvieron para darnos cuenta que habíamos acertado con esta visita. Un plato donde la verdura y el marisco se unían en un maridaje exquisito para formar un único sabor final.

 emberzadinos de centollu

De segundo, pedimos un cachopín especial compuesto por una carrillera entrevenada con foie, rellena de jamón y queso, todo acompañado de un toque de guacamole. La ternura y sabor de la carrillera deshilachada junto con el resto de ingredientes formaban un plato de alto nivel, en cuanto a sabor y textura, con la única pega de desaparecer demasiado rápido del paladar.

 cachopín especial pizcas

Para terminar, nos decidimos por unos almendrados de queso gorgonzola y miel. Una cobertura crujiente de este famoso queso italiano jugando con el contraste de la dulzura de la miel y trozos de dulce de manzana.

 almendrados de gorgonzola y miel

No había ningún postre que nos llamara la atención en particular. Decidimos probar una crema de yogur con coulis de fresa natural. El yogur cremoso se mezclaba con el sabor de la fresa y la textura crujiente de la galleta. Un buen postre para poner un sello agridulce a la comida.

crema de yogur

PUNTUACIÓN:
  • Comida: 7
  • Calidad/Precio: 7
  • Ubicación: 6
  • Accesibilidad: 7
  • Decoración: 5
Total: 32 ptos

Nos gustó bastante la comida del Pizcas de Sal por que se nota la calidad en la materia prima y en su preparación. En general nos parecieron raciones bastante escasas, donde un comensal medianamente voraz tendría que pedir varias raciones para saciarse. Volveremos en un futuro para probar mas platos. La cuenta fue de 50 euros para dos personas, con una jarra de sangría de vino tinto, un postre y un café.

Calle Ruperto Velasco, 4 Bajo
Gijón/Xixón
984492843
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Del Blanco al Tinto

Una veraniega mañana de junio, nos encontrábamos en el entorno de la Playa de San Lorenzo, buscando un buen sitio para comer. Al pasar por delante de Del Blanco al Tinto, nos vino a la mente el recuerdo de haber visto su nombre en twitter. Esto demuestra que las redes sociales sirven como elemento publicitario, al menos con frikis como nosotros. 

Desde el exterior nos llamó la atención su menú y sin dudarlo un momento, cruzamos su puerta para sentarnos en una de sus mesas con la intención de disfrutar de su cocina.

 del blanco al tinto

Al entrar, el local tiene una zona de mesas delante de la barra y un comedor a la izquierda. Nos acompañaron a la mesa y justo después de pedir nuestros platos nos obsequiaron con una sopa de melón. Una especie de zumo de melón, ligero y fresco servido en unos pequeños vasos. Siempre agradecemos este tipo de detalles, que dicen mucho a cerca de la línea en la que se quiere llevar un restaurante.

sopa de melón

Entrando ya en faena, empezamos con un cocido de garbanzos con morcilla de Burgos. Un plato con excelente elaboración, con unos garbanzos que tenían una textura perfecta y el contrapunto de la famosa morcilla de arroz de Burgos para darle un poco de chispa y romper la línea de sabor de los garbanzos. Uno de esos platos que engaña en cuanto a su cantidad, siendo realmente contundente.

 garbanzos con morcilla de burgos

El otro primero, ideal para quien prefiere algo más ligero, era una ensalada templada de setas en ajada de langostinos y virutas de jamón ibérico. Destacaba un aliño dulce que envolvía todo el plato, potenciando cada uno de sus componentes. Un plato perfecto para el verano, sin renunciar a un sabor exquisito.

 ensalada templada de setas

En los segundos elegimos un plato de pescado y otro de carne, para poder degustar la mayor variedad posible, dentro del menú que se nos ofertó. El pescado era una caldereta de pescado con patatinas y centollo. Varios tipos diferentes de pescados envueltos en una salsa que lo acompañaba a la perfección.

 caldereta de pescados

En cuanto a la carne, pudimos probar unos tacos ibéricos  con una crema de castañas y reducción de vino tinto, también acompañados con unas patatas. Este plato merece que nos paremos un momento para comentarlo con detenimiento. Hacía tiempo que no comíamos una carne tan exquisita. La sensación era de estar poco hecha, pero se iba deshaciendo en la boca hasta no quedar ni rastro de ella. Extremadamente tierna, con muy buen sabor y un acompañamiento ideal. Solamente para volver a comer esta carne, merecería la pena otra visita a Del Blanco al Tinto.

 tacos ibéricos

En este punto de la comida, ya no había ni rastro del hambre con el que entramos a comer, pero la gula nos llevó a probar uno de sus postres. Elegimos una espuma de queso, con una base de frutos rojos. El colofón ideal a una gran comida. La Espuma tenía un suave sabor a queso y una textura que se deshacía en la boca. El contrapunto al queso lo ponían los frutos rojos del fondo de la copa.

espuma de queso y frutos rojos


PUNTUACIÓN:
  • Comida: 8
  • Calidad/Precio: 8
  • Ubicación: 8
  • Accesibilidad: 7
  • Decoración: 7
Total: 38 ptos.

Del blanco al tinto es uno de esos restaurantes que visitas un día y recomiendas a todo el mundo al día siguiente en el trabajo. Un gran descubrimiento, debido a la calidad de sus platos y su precio. La cuenta de este menú ascendió a un total de 14 euros por comensal, lo que nos pareció realmente asequible si tenemos en cuenta la exquisitez y buen hacer de su cocina. En base a nuestra experiencia, recomendamos este restaurante y apuntamos en nuestra agenda una segunda visita, muy pronto.

Calle San Agustin, 8, 
33202, Xixón
984839638 

El Tomate Bistró

Una compañera de trabajo, buena conocedora de nuestro disfrute en las cocinas de calidad, nos puso en la pista de la apertura de este nuevo restaurante en pleno puerto de Xixón. El Tomate Bistró es la apuesta personal de Andrés Poo y Sergio Fernández, que decidieron probar suerte con su propio local tras coincidir en La Salgar de Nacho Manzano.

 Nada mas entrar, nos acompañaron amablemente a la mesa. El local, compuesto de barra y zona de comedor, tenía una temperatura ideal y una agradable música de fondo. Tras una reserva telefónica nos pudimos sentar a disfrutar de la carta de El Tomate Bistró.

Nos sorprendió la rapidez en la salida de las comandas, con unos tiempos de espera perfectos entre plato y plato, además, antes de la llegada del primero, fuimos obsequiados con un original gazpacho. Parecía que hubieran adivinado nuestra debilidad por este plato, aunque nunca antes lo habíamos comido con este formato tan cremoso y espumoso. Una agradable sorpresa y estupenda manera de empezar la comida.

 gazpacho

Nos dejamos asesorar por el personal del restaurante sobre la cantidad de raciones a elegir, decidiendo en una carta llena de nombres tentadores. Empezamos por unas alcachofas con tomate casse y vieira rustida. Una combinación ligera, que casa perfectamente gracias a su ternura y su estupendo aliño.

alcachofa con tomate casse y vieira rustida

Nos fijamos también en la mousse de foie con nube de azúcar y pan especiado. Un riquísimo foie para untar en un pan delicioso, con un grosor y dureza perfectos. La nube dulce daba el contraste que el plato necesitaba para romper la monotonía de su sabor.

 mousse de foie, nube de azúcar y pan especiado

Continuamos con una ración y media de tacos de pato confitado de nueva expresión. La carne, curiosamente nos recordó al cordero. Este plato es una explosión de sabores en la boca, gracias a una especie de mousse cremosa de guacamole y el toque ácido de la lima. Un plato muy recomendable, como ya habíamos leído en este post de Omacatladas.

 taco de pato confitado de nueva expresión

Llegamos a la recta final de la comida con suficiente hambre como para pedir un postre por persona y seguir disfrutando de la magnífica experiencia que estaba resultando la visita a El Tomate Bistró.

El primero fue un chocolate en texturas, con una base de tierra de chocolate y una costrucción de helado, láminas, bizcocho y mousse. Todo ello regado con una salsa de fruta de la pasión servida en una original regadera.

chocolate en texturas

El otro postre era una cuajada de quesu afuega'l con membrillo, lima y unas hojas de acelga roja que cerraba una triada de texturas y sabores, con el ácido del queso, el dulce del membrillo y el amargo de la acelga. Una vez más, dando otra vuelta de tuerca a un plato tradicional y mejorándolo sensiblemente.

cuajada de afuega'l pitu, membrillo y lima

PUNTUACIÓN:

  • Comida: 8
  • Calidad/Precio: 7
  • Ubicación: 8
  • Accesibilidad: 7
  • Decoración: 7

Total: 37 ptos.

Nuestra visita a El Tomate Bistró no defraudó las altas expectativas que teníamos puestas en este restaurante. En base a nuestra experiencia recomendamos su cocina y esperamos que dure abierto muchos años por el bien de los paladares asturianos.

El total de la cuenta fue de 60 €  para dos personas, con agua, dos postres, pan y un café. Sin duda repetiremos en un futuro cercano, para poder seguir disfrutando de otros platos de su carta.

eltomatebistro.es
Facebook
Marqués de San Esteban 46, bajo. Xixón.
984297182

Raw Coco

Por la prensa y las redes sociales, sabíamos de la existencia de un chigre muy peculiar en el centro de Xixón. Se trata de un sitio con muchos detalles, de los que gusta frecuentar a la gente moderna, de los que llaman "green bar". La peculiaridad de este establecimiento es su carta de zumos naturales, fabricados con cualquier materia prima que se pueda exprimir dando un resultado agradable y satisfactorio.

entrada del raw coco

El local no es muy grande y en ocasiones es complicado hacerse con un sitio. Al entrar nos encontramos con la barra a la izquierda y la zona de mesas justo enfrente a la derecha. La decoración está tan cuidada como su oferta gastronómica, con detalles que favorecen el sentarse y disfrutar de uno de sus zumos naturales o de sus ensaladas.

barra

La primera vez que se entra en un local hay que estudiar bien la carta, para acertar en una elección prácticamente a ciegas. Elegimos un zumo natural llamado Bomba C. Como su nombre indica, un saludable bomba de vitamina c compuesta por naranja, limón, camu camu, zanahoria, jengibre y cúrcuma. Una mezcla de sabores, no todos identificables, pero muy agradables en su conjunto. El zumo tenía la sensación de llevar toda su fibra y no estar colado, pero no tenía ni una parte sólida desagradable.

piel sana y bomba c

El verde era un smoothie compuesto por manzana, piña, jengibre, limón, pepino, aguacate, lecitina y aceite de udo's. Según la wikipedia, un smoothie es una bebida cremosa no alcohólica preparada a base de trozos y zumos de fruta, concentrados o congelados, mezclados tradicionalmente con productos lácteos, hielo o helado. Este en concreto, hacía gala de su cremosidad, con un sabor múltiple donde en cada toque de paladar se adivinaba un ingrediente diferente.

Los zumos se presentan en un tamaño de 250cc y de 500cc. El pequeño, de diferentes variedades, tanto zumo como smoothie tiene un precio de 3,90€. También pudimos probar una ensalada de las que tienen listas para llevar a un precio de 4€, cubiertos de bambú incluidos. La ensalada siguió la misa línea de los zumos, comida sana, de calidad y con un sabor excelente gracias a su aliño. Si eres un amante de la comida verde, de los zumos y de la dieta saludable y reparadora, en la calle San Bernardo de Xixón tienes un green bar que merece la pena visitar.

C/ San Bernardo 36.
Gijón/Xixón.

EGB Gastrochenta

Una compañera de trabajo nos recomendó la visita a este original restaurante situado en el centro urbano de Xixón. Tras investigar un poco por la red, vimos que Alejandro G. Urrutia está al frente de su cocina. Teniendo en cuenta su galardonada trayectoria, nos acercamos al EGB Gastrochenta con unas expectativas de acierto bastante altas.

entrada en la plaza san miguel

Nada mas cruzar su puerta nos encontramos una zona de mesas y una barra a la izquierda. Más hacia el fondo, está la zona de comedor y la cocina, que está a la vista gracias a un gran ventanal. El local está decorado con motivos retro-colegiales, emulando las clases de E.G.B. de los años 80 y 90. La pared de la parte izquierda sirve de muro expositor de obras de arte, en este caso, tenía una colección de pinturas con retratos femeninos. En todo momento nos acompañó una música de fondo donde se podía intuir (a nuestro parecer) un buen gusto musical que hizo más amena la espera.

egb gastrochenta

Tras ojear su completa y original carta, confeccionamos un menú con los platos que  nos parecieron de mayor interés. Empezamos con media ración de ensalada césar. Lechuga, pollo, canónigos y pan, todo ello aliñado con una suave salsa de mostaza perfectamente ligada a la propia ensalada.

1/2 ensalada césar a mi manera

Al ver en la carta las papas arrugás no pudimos resistirnos a realizar un viaje hasta Canarias sin salir de nuestros platos. Las papas son el buque insignia de la cocina tradicional canaria y por lo tanto, no es fácil encontrarlas en los restaurantes que tenemos cercanos. En esta ocasión estaban acompañadas de mojo picón rojo y verde. Al margen de la predilección por este tipo de comida, tenemos que decir que nos generó un fiel recuerdo en el paladar, de las que pudimos degustar en varios restaurantes de las Islas Canarias.

papas arrugás & mojos

Continuamos con unas brochetas compuestas por unas tiernas piezas de pollo, sésamo y miel. La miel no tenía el sabor fuerte al que nos tiene acostumbrados, por lo que era el condimento dulce ideal para acompañar a esta original presentación de carne.

pollo lacado en miel de rosas y sésamo

La última y más contundente ración, fue un original guiso de codorniz con repollo, castañas y bacon crujiente. Una estupenda elaboración que dio como resultado un plato exquisito, con gran variedad de ingredientes dirigidos en una misma dirección, para cerrar un plato muy completo y con un sabor delicioso.

codorniz con verdura, castañas y bacon crujiente

Llegados a este punto, estábamos bastante llenos y sólo la gula podía hacer sitio para un postre que habíamos ojeado al inicio de la comida y no podíamos dejar pasar la ocasión de probar. Se trataba de una espuma de chocolate blanco, con una base de suave miel limón y un sorbete de mandarina con frutos del bosque. Desde la primera a la última capa de esta pequeña copa, representaba toda una bendición para un saturado paladar, a estas alturas de la comida. Una mezcla de texturas y sabores, entre el dulce del chocolate, al ácido de la mandarina pasando por el agridulce de la miel limón. Un pequeño gran postre, que merece la pena probar.

espuma de chocolate blanco, sorbete de mandarina y miel limón

Puntuación:

  • Comida: 7
  • Calidad/Precio: 7
  • Ubicación: 7
  • Accesibilidad: 6
  • Decoración: 7

Total: 34 ptos.

Llegamos a este local con la esperanza de vivir una experiencia positiva, disfrutando de una buena calidad y un buen saber hacer en la cocina y así fue. El E.G.B. Gastrochenta es uno de esos restaurantes que te puedes permitir el lujo de recomendar con total tranquilidad, siempre que los comensales sepan apreciar la buena comida. Una oferta diferente, con platos difíciles de encontrar, elaborados con buenas materias primas y la pericia necesaria en los fogones, a un precio razonable. El servicio fue correcto y atento en todo momento, destacando la rapidez entre plato y plato. La cuenta con agua, vino dos postres y café fue de 23 euros por persona. Sin duda, otro sitio mas, al que merecería la pena volver.

Calle La Merced 37
33201 Gijón
Highlights info row image 984 15 41 34
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